Nuestra historia
CASA ARA nace en un enclave donde la historia, la naturaleza y el ritmo pausado de la vida rural se entrelazan. En el corazón de Boltaña, nuestra casa rural forma parte de un paisaje modelado por el tiempo y el curso libre del río Ara.
Situada a los pies del Pirineo aragonés, Boltaña es un pequeño pueblo con alma ancestral, abrazado por montañas y custodiado por el curso libre del río Ara, el último gran río virgen del Pirineo. Sus calles empedradas, su castillo medieval y la silueta de la iglesia de San Pedro —una de las más grandes del Alto Aragón— cuentan la historia de un lugar donde el tiempo parece detenerse.
Nuestra casa rural se encuentra en este entorno privilegiado, en un valle que ha sido habitado desde tiempos remotos, donde la vida rural ha estado siempre ligada a la tierra, al ganado y al ritmo tranquilo de las estaciones.
En esta tierra fértil y serena, el río Ara ha sido mucho más que un paisaje: ha sido fuente de vida, de trabajo y de inspiración. Sus aguas cristalinas nacen en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido y serpentean valle abajo, acariciando los campos y alimentando la biodiversidad de la región.
A lo largo del tiempo, Boltaña ha crecido entre la montaña y el río, en equilibrio con la naturaleza. Nuestra casa rural es parte de esa historia y hoy sigue viva, abierta a quienes buscan reencontrarse con lo auténtico.